Las inversiones públicas en materia de eficiencia energética computan como déficit para el balance de las cuentas del estado.
La Comisión estima que para alcanzar los objetivos de eficiencia energética de 2020 -reducir el consumo un 20%- hay que invertir de 60.000 a 100.000 millones de euros sólo en los inmuebles. No obstante, sólo se está captando la mitad de ese capital, y una de las principales razones es que la inversión se considera déficit público.
Se estima que en España se precisarían 70.000 millones hasta 2050 para lograr la meta verde de la UE.
Los presupuestos anuales nunca superiores a los 200 millones para la rehabilitación energética de edificios, y de 115 millones para PYME y gran empresa del sector industrial, ya están agotados y superados, según informa el IDEA, responsable actual del programa y la distribución anual de los recursos.
Así mismo en lo referente a la renovación de las instalaciones de alumbrado exterior municipales, se aprobó un presupuesto total de 65 millones. La cantidad de ayudas solicitadas superan el presupuesto inicial, quedando fuera del plan muchísimos proyectos.
Estamos hablando de un conjunto de ayudas que no superan los 380 millones de euros.
Con estos números, “ a razón de 14 , 7 es la media” . Si tenemos en cuenta que para 2020 quedan 4 años y para 2050, treinta y cuatro , al ritmo actual de ayudas no llegaríamos ni a los 15.000 millones, o sea , una quinta parte de lo necesario.
Pero eso sí, se contiene el déficit público a costa de seguir consumiendo más y más energía, qué más da, total es gratis………….
